"El Camino de Santiago y la peregrina con pamela y gafas de sol de leopardo" por Susan Pfferr
En el año 2006 encontré las circunstancias propicias para hacer el Camino
de Santiago con el único propósito de conectar con la Divinidad y lo conseguí.
Después, llegaron los milagros…
Tenía preparado este relato para publicarlo el 25 de julio, día de Santiago,
como homenaje personal al Santo y al Camino.
Por supuesto no lo hice. He dejado pasar unos días para respetar el
luto por las víctimas del trágico accidente ferroviario del pasado 24 de julio,
que dejó al país desolado y doliente.
El dolor de los familiares y amigos en este momento, sólo el tiempo lo
adormecerá, lo anestesiará; poco pueden
ayudar las palabras.
Pero existe un pensamiento que a mí me alivia con mis queridos seres
que se fueron y es el que quiero compartir con ellos:
“Habrá un reencuentro” Amor Vincit Omnia
El Camino de Santiago y la peregrina con pamela y gafas de sol de
leopardo
por Susan Pfferr
A Estela,
Mi ahijada
Una Estrella del Camino
Con Alma Templaria.
Mi ahijada
Una Estrella del Camino
Con Alma Templaria.
“El genio, el poder y la magia existen en cada uno de nosotros” W.
Goethe
Contempla la fotografía de una mujer.
Lleva pamela y unas gafas de sol de leopardo ocultan su mirada; junto a ella se puede ver la puerta de Saint
Pied de Port, uno de los puntos de partida del Camino de Santiago Francés.
Una plena sonrisa nostálgica le hace retornar al pasado con la nitidez
del presente, en calidad de película proyectada en su mente.
La mujer de la pamela tiene una
apariencia juvenil pero, paradójicamente, siente en su alma el peso de la
eternidad, como si hubiera presenciado la Creación del Universo; y así como su
aspecto disimula su edad, su etérea figura oculta una fuerza interior de la que
no es consciente.
La de la fotografía es ella hace unos años y, para su asombro, esa
mujer es diferente a la actual en su
forma de percibir e interpretar el mundo. Y sabe que en parte se lo debe a su
peregrinaje por el Camino de Santiago.
Desde entonces lleva en su corazón su magia, sus paisajes, las
personas con quienes se cruzó y el asombro de lo Divino.
Su Camino, tal vez fuera cuestionado
por los puristas como irreverente por lo cómodo, sobre cuatro ruedas propulsadas por un motor
de quinientos caballos y noches de reposo en los hoteles más exclusivos que la
localidad permitiera; pero, en su opinión, la espiritualidad es independiente
del sacrificio, el cansancio y la austeridad; eso son cosas de clérigos, de
espiritualidad mal entendida, porque el contacto con lo divino no es el
resultado de un cuerpo agotado de caminar, sino producto de la fe y de una
mente entrenada en el silencio.
Y prueba de ello fueron los milagros…
Salió de su ciudad una brillante mañana del mes de julio con la
intuición de que alguien la esperaba en algún lugar del trayecto y la esperanza
de contactar con la Divinidad a través de una Ruta bendecida por Estrellas.
Ella, es como una gota de agua en un vaso de aceite; es diferente, los demás lo perciben, ella lo sabe; por eso
lleva la soledad prendida en el alma; no es culpa de nadie; estaba escrito en
los Planetas y en una mancha de nacimiento con el dibujo de la triple Diosa en
la nuca.
Le acompaña otra mujer pero es irrelevante, también estaba escrito en
los Astros; pertenece a otro mundo, al de los hipócritas que te dan diez besos
y después te difaman a tus espaldas; así tenía que ser, alguien materialista
que no pudiera ver más allá de sus ojos y que, aún siendo testigo, fuera ciega
a lo extraordinario.
***
Lo primero que hizo al llegar a la Iglesia de Saint Pied de Port fue
rogar para que su Camino fuera bendecido y consagrar su Athame en la pila de
agua bendita, ante las miradas atónitas de los feligreses.
En Roncesvalles, enterró una Cruz en sus bosques, símbolo del
sacrificio y del sufrimiento, invocando a la plenitud de la vida y a su belleza.
Y entre aquellos árboles, rodeada por los cuatro elementos, su mirada se prendó
de un brillante reflejo; al acercarse, comprobó que era un cristal de Cuarzo
iluminado por el Sol. Lo tomó en su mano y unos latidos que parecían provenir
de un corazón situado en su interior se fundieron con su piel; y en ese momento
supo que había encontrado a su Guía del Camino.
Continuó el viaje, envuelta, durante un largo tramo de carretera, en
una niebla que impedía ver más allá de un metro de distancia del vehículo y
sintió a la Diosa, protectora, benevolente, sonriente. Y el temor se desvaneció
llevándose la bruma y dejando el horizonte despejado. Y a partir de ese
instante, el mundo se convirtió en un
escenario donde todos los Arcanos Mayores del Tarot desfilaron ante ella,
tomando forma de personas o de sucesos.
Se desvió de la ruta para visitar el Templo de Nuestra Señora de
Eunate, situado en los campos de Navarra. Y se encontró ante una sorprendente nave
pequeña de estilo románico delimitada por ocho muros irregulares rodeada por una asombrosa arcada. A la entrada
del Templo podía leerse una inscripción con las instrucciones para acceder al
lugar que siguió escrupulosamente: se descalzó, recorrió el exterior de sus
muros por tres veces y solicitó permiso para entrar a las esfinges de los
pilares.
Recibió con gratitud la soledad de sus muros y presenció el cambio de
los adornos florales; una rosa blanca cayó ante sus pies, la recogió, la guardó entre las
hojas de su cuaderno de viaje y acto seguido se situó en el centro bajo la
cúpula y se arrodilló ante la Virgen rogándole que le ayudara a cumplir con su
Destino y el resto de peticiones que recitaría en todas las Ermitas, Iglesias y
Catedrales del Camino. Y la energía telúrica del lugar recorrió cada célula de
su cuerpo con la suavidad e intensidad de una brisa, la fuerza de la gravedad
se quedó dormida y ella levitó por unos instantes durante los que sintió una
irresistible conexión con la Diosa.
Salió de allí envuelta en un aura de sacralidad y una frase -leída en
sus muros- en la mente:
“Lo construyó el silencio”
A la salida, un hombre harapiento, con aspecto de Loco, le pidió una
limosna y al recibirla le dijo: Bella dama, un Mago te encontrará, retornarás al
Templo y abrirás sus Cien Puertas.
Ella, permaneció contemplando al hombre alejarse, alucinada y
compasiva, y el Cuarzo que halló en los bosques de Roncesvalles latió, hecho
que se repetiría con cada suceso significativo.
En Puente la Reina, se sentó sobre una piedra para admirar la belleza
del Puente románico; una peregrina, con un embarazo avanzado, se acomodó junto
a ella y conversaron sobre el misterio de la creatividad y de la vida. Al
despedirse le dijo: “Eres una mujer interesante, me ha encantado charlar contigo.
Aunque no lo sepas tú, también, estás embarazada de ideas y sueños” Y, a medida
que se alejaba, su imagen se transformó en el Arcano de La Emperatriz. Y el Cuarzo
latió con frenesí.
Y conforme avanzaba en su Camino y transitaba por ciudades, y Templos,
los Arcanos se fueron sucediendo de
forma ordenada, dejándole mensajes extraños:
-El Emperador: Pon tu poder y tu voluntad al servicio de la
creatividad.
-El Papa: En tu interior se encuentra la Divinidad, búscala.
-Los Enamorados: Cuando te ames de verdad, el Amor aparecerá ante ti.
-El Carro: Domina tu yo para que tu personalidad pueda desarrollar tus
dones y entregarlos al mundo.
-La Justicia: Asume la responsabilidad de lo que te sucede y deja de
culpar a los demás.
-La Rueda de la Fortuna: Las experiencias no superadas se repetirán en
tu vida con insistencia. Sólo podrás liberarte de la Rueda cuando seas
consciente de que lo que existe en tu mundo es reflejo de tu interior.
-El Ahorcado: Cuando llega el momento de renunciar hay que hacerlo; en
ocasiones como un acto de amor y, en otras, para evolucionar.
-La Muerte: Acepta los cambios que te impone la vida y después
reinvéntate.
-El Diablo: Para avanzar tienes que liberarte de tus miedos.
-La Torre: El cambio es inminente, o destruyes todo lo caduco de tu
interior, o el caos aparecerá en tu vida exterior.
***
Y continuaron los trayectos en coche, los recorridos y visitas de cada
punto del Camino y de sus Templos, los rezos, las meditaciones, las conversaciones
y encuentros transcendentes e intranscendentes, la tristeza, la alegría, día
tras día.
La rutina del peregrinaje en algunos instantes se convertía en
extraordinaria tras el contacto causal con personas que le ofrecían claves Arcanas,
siempre en momentos en los que se
quedaban a solas; en cuanto su
acompañante reaparecía, las conversaciones volvían a ser de una normalidad
sorprendente, como si el “juego” fuera únicamente con ella. Y el cuarzo emitía
latidos cada vez más intensos, como un radar avisando de que se acercaba al
núcleo de la comprensión.
Por las noches, antes de dormir, anotaba los mensajes y meditaba sobre
ellos. Aún no era consciente de que estaba siendo observada y seguida desde
Roncesvalles.
***
En la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, el gallo no cantó, y
ella pensó que sus peticiones no serían cumplidas; sin embargo no le
importaba, algo había cambiado en su interior durante aquellos días: sentía un
amor inagotable hacia todo lo que le rodeaba y el tiempo había dejado de existir.
Estaba embelesada con el Alma del Camino: cruce de destinos, espíritus,
dolor, alegrías, fe y milagros.
***
En Ponferrada, admiró el Castillo de los Templarios sin darse cuenta
de que un hombre la vigilaba. En la plaza de la ciudad, disfrutó del ambiente
de una feria medieval; se cruzó con una
niña preciosa que, ese mismo día, cumplía dos años, y le entregó una mirada de reconocimiento y una
sonrisa de esperanza. Y el Arcano de la Estrella, con todos sus buenos augurios,
brilló. Todavía tenía que transcurrir el tiempo y nacer un libro para que la
pequeña y ella volvieran a encontrarse.
Y los Arcanos siguieron apareciendo disfrazados de personas y situaciones
en este maravilloso Camino iniciático símbolo de la Vida.
-La Luna: Cuida tu subconsciente, él te habla a través de intuiciones,
sueños y sincronismos y mantén siempre alerta al “Guardián de la Puerta” para
protegerle.
-El Sol: Integra tu Sombra y descubrirás tu Verdad
-El Juicio: Todas tus experiencias, positivas y negativas se forman en
tu mente. El mundo es una ilusión.
Sólo faltaban dos Arcanos –El Mago y El Mundo- y podía percibir en el
ambiente la cercanía de Santiago de Compostela.
***
Llegó a O’cebreiro, una mañana sin Sol; era un poblado de origen celta
donde el tiempo parecía haberse detenido
trasladándola a épocas remotas; y un Templo de sencillez encantadora la
envolvió en los misterios de una Leyenda sobre el Grial.
Se arrodilló ante la Virgen, pidió perdón por los errores de su pasado
y, ante el aspecto femenino de Dios y su Misericordia, sintió que renacía; de
ese Templo salió una mujer diferente de la que entró, preparada para aceptar su próximo encuentro
con un hombre de rasgos nobles, y elevada estatura, que había sido avisado de
su llegada y la observaba desde su entrada en la aldea, y quien, aprovechando
un instante en que se quedó sola, se
aproximó a ella y exclamó: Ya has llegado. Te esperaba.
Y el Arcano El Mago -que profetizó El Loco a la salida
de Eunate- se superpuso a la figura del
hombre que tenía delante, y ella entonces comprendió. Y la sensación con la que
inició su Camino de que alguien la esperaba se sincronizó con la realidad, mientras
el Cuarzo latía con más fuerza que nunca.
Y, de manera automática,
pronunció las palabras que tenía que decir sin saberlo:
“Amor Vincit Omnia”
El hombre sonrió –era la contraseña-
y le rogó que le siguiera; se dirigieron hacia un BMW X6 de color negro,
le abrió la puerta y tras cerrarla con suavidad, rodeó el coche y se sentó
junto a ella.
La miró a los ojos fijamente durante unos instantes.
-Pertenezco a una Orden milenaria, que ha sobrevivido en la
clandestinidad durante siglos, con la misión de dar Luz al mundo pero,
desgraciadamente, es insuficiente; si el ser humano se sigue olvidando de su
conexión con la Divinidad, más allá de las religiones organizadas, la falta de Valores
acabará convirtiendo su llamada “civilización” en un infierno.
Ha llegado el momento de abrir las Cien Puertas del Templo de Nuestra
Señora de Eunate. Son necesarias dos
personas de sexos opuestos. El Oráculo nos ha elegido a ti y a mí. Tendrá que
llevarse a cabo la próxima Luna llena, es decir, mañana por la noche.
Ella permaneció en silencio, clavando sus pupilas en las del hombre y
recordando las palabras del Loco.
La única manera de saber lo que tenía que hacer era escuchar su
intuición, necesitaba eliminar los pensamientos de su mente y concentrarse en
el plexo solar.
El hombre comprendió y esperó pacientemente a que ella diera su
respuesta, aunque ya la sabía.
- Antes de tomar una decisión debo saber qué sucederá cuando se abran
las Puertas y advertirte de que no sé
cómo hacerlo – pronunció las palabras con la gravedad y lentitud de quien
reflexiona mientras habla.
- Sabrás, confía en ti y en mí– la mirada del hombre brillaba con la
luz del triunfo-.
La apertura de las Puertas –continuó- permitirá la encarnación voluntaria de los
miembros de la Orden fallecidos; nacerán con el don de recordar los
conocimientos adquiridos en su vida anterior a través de la Orden y de la Misión
que han de realizar; serán millones de personas que formarán parte de la
próxima generación -seres espirituales, incorruptibles y de gran poder mental.
Todos mantendremos el compromiso de un Eterno Retorno, hasta conseguir que el
Destino de la Humanidad cambie.
Ella escuchó con atención y permaneció pensativa unos instantes antes
de hablar.
-De acuerdo, lo haré pero antes debo finalizar mi Camino, llegar a
Santiago de Compostela y visitar la Catedral, lo necesito.
-Lo sé, si me lo permites, te acompaño- a partir de ahora la Orden se
encargará de todo. No tenemos tiempo que perder.
***
Ella se despidió de su acompañante que, al verla con aquel hombre,
pensó que había hecho una conquista.
***
Salió de la Catedral transformada y con la paz impregnada en el aura,
que sólo el hombre que la esperaba en la Terraza del Parador de los Reyes
Católicos percibió. Para las personas con quienes se cruzó sólo era una mujer
coqueta con pamela y gafas de sol de leopardo que paseaba por la Plaza del
Obradoiro.
Un turista se enamoró de su imagen y le robó una foto.
Cuando llegó al Parador, se sentó en la mesa de la terraza junto al
hombre y pidió un café al camarero.
Una paloma blanca se posó a un metro frente a ella mirándola fijamente,
y él y ella comprendieron el mensaje: la Bendición del Espíritu Santo.
Y el gallo -que tendría que haber cantado en la Catedral de Santo
Domingo de la Calzada- cantó desde algún lugar; confirmando la concesión de los
milagros.
Cuando ella terminó su café, él llamó al camarero, pagó la cuenta y
acto seguido se dirigieron hacia el coche que les llevaría hasta el Templo de
Nuestra Señora de Eunate…
El Arcano El Mundo les esperaba.
Fin ***
Al igual que el hábito no hace al monje, el Camino no hace al
peregrino, es el peregrino quien hace al Camino.
Con mis mejores deseos,
Susan Pfferr
Precioso tu blog y las fotos gatunas.
ResponderEliminarMaria Dolores de Burgos, de EL BLOG DE LA LOLES INDEPENDIENTE
Muchas gracias, Mª Dolores.
ResponderEliminarCon mis mejores deseos,
Susan Pfferr
Maravilloso y sorprendente relato, hubiera seguido leyendo sin parar. Me fascina todo lo que escribes y estoy deseando la publicación de tu nuevo libro. Puedo ver en ti claramente al emperador, pues tú poder y voluntad se manifiestan en tu creatividad brillantemente.
ResponderEliminarGracias por tu fantástico blog
Gracias a ti por tu comentario, muy motivador.
ResponderEliminarCon mis mejores deseos,
Susan Pfferr